
El Reportaje · Exotic Avenues
Coleccionista
de historias
Más de veinte años recorriendo el mundo despacio. No acompañamos viajeros hasta un destino. Acompañamos personas hacia un recuerdo para toda la vida.
Palabras de Maite Gandía
Hay personas que coleccionan países.
Yo siempre he preferido coleccionar historias.
Nunca he entendido los viajes como una carrera para tachar destinos de una lista. Siempre he sentido curiosidad por descubrir cómo vive la gente, qué historias esconden sus calles, qué significado tiene un templo para quien reza en él cada mañana o por qué un pequeño café de barrio acaba convirtiéndose en el lugar al que uno desea volver.
Me considero una persona profundamente afortunada. No porque haya viajado mucho, sino porque he podido convertir mi mayor pasión en mi profesión y mi forma de vivir.

Desde hace más de veinte años acompaño a personas por algunos de los lugares más extraordinarios del mundo. Con el paso del tiempo, he descubierto que lo más valioso nunca ha sido el destino. Han sido ellas. Porque he tenido el privilegio de estar presente en momentos que difícilmente se olvidan.
He escuchado frases que todavía hoy me emocionan
Llegar hasta este templo era un sueño. Sin ti, me habría quedado al principio del camino.
Cuando nuestros hijos tengan hijos, les hablaremos a nuestros nietos de aquella chica que nos acompañó por un bosque nevado de ensueño y nos presentó a todos sus amigos mágicos.
Unos papás, tras un viaje a Laponia

Y entonces comprendí algo: mi trabajo nunca había consistido en organizar viajes. Consistía en ayudar a que las personas escribieran algunos de los capítulos más bonitos de su vida.
Quizá por eso nunca me ha interesado viajar deprisa. He recorrido el mundo despacio. Tan despacio que algunos lugares dejaron de ser “un destino” para convertirse, durante un tiempo, en “mi hogar”.

Nong Khiaw · Laos
Viví sus calles. Aprendí sus costumbres. Conocí a sus gentes, escuché sus historias y me emocioné con sus recuerdos.
Descubrí los pequeños rincones que no aparecen en las guías y entendí que un lugar nunca se conoce únicamente visitando sus monumentos. Se conoce compartiendo su ritmo. Su forma de vivir. Su manera de mirar el mundo.
Esa es precisamente la esencia que intento transmitir en cada viaje de Exotic Avenues.
Sé que la vida no siempre nos permite pasar dos meses descubriendo una ciudad. Pero sí creo que, incluso en diez días, es posible regresar con la sensación de haber comprendido un poco mejor un lugar, cuando lo haces acompañado.
No por cuántos monumentos visitaron
No quiero que nuestros viajeros vuelvan diciendo cuántos monumentos visitaron. Quiero que recuerden…
- El aroma del café que tomaban cada mañana.
- La conversación inesperada con un artesano.
- El sonido de un bosque al amanecer.
- La sonrisa de alguien cuyo idioma nunca llegaron a hablar.
- Y ese instante de silencio frente a un paisaje que permanecerá para siempre en su memoria.
Para mí, eso es viajar.

El universo Exotic Avenues
Detrás de Exotic Avenues tampoco estoy sola.
A lo largo de todos estos años, el camino me ha regalado algo todavía más valioso que los destinos: las personas.
En distintos momentos y en lugares muy diferentes del mundo he tenido la suerte de conocer a guías extraordinarios, expedicionarios, historiadores, expertos en naturaleza, fotógrafos, profesionales del turismo y amigos que comparten una misma manera de entender el mundo y esta profesión.
Muchos coincidimos trabajando en una expedición, en un viaje o en un evento internacional. Otros aparecieron casi por casualidad y terminaron convirtiéndose en compañeros de camino y grandes amigos.
Hoy forman parte del universo de Exotic Avenues.
No porque trabajemos siempre juntos, sino porque compartimos una misma filosofía: viajar con respeto, con curiosidad y con el deseo sincero de que cada viajero regrese a casa un poco diferente de como salió de ella.
Por eso, cuando viajas con Exotic Avenues, no viajas solo con una marca ni con una persona. Viajas con una red de profesionales apasionados que, desde distintos rincones del mundo, han decidido poner su conocimiento, su experiencia y su corazón al servicio de una misma idea.
Porque no organizamos viajes para conocer el mundo. Creamos experiencias para que el mundo deje una huella en quien lo recorre.
Y, si cuando regreses a casa descubres que has cumplido ese sueño que llevaba años esperando su momento, entonces Exotic Avenues habrá cumplido también el suyo.
Maite Gandía · Fundadora de Exotic Avenues

